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Diez consejos para los padres de familia: Ustedes
pueden ayudar a sus hijos e hijas a evitar el embarazo
en la adolescencia.
Es mucho lo que pueden hacer los padres
y demás adultos para reducir el riesgo de que
sus hijas queden embarazadas — o que sus hijos
dejen embarazada a una joven — antes de que sean
mayores de edad. En estos diez consejos se proponen
cosas prácticas que se pueden hacer y decir.
Las investigaciones respaldan estos consejos, que son
de sentido común. Se dirigen a los padres y demás
adultos que tengan que ver con la crianza y formación
de los jóvenes. Muchos padres y madres, sobre
todo si no tienen pareja y si trabajan largas horas,
acuden a otros adultos para que les ayuden a atender
a sus hijos. Si todos estos adultos interesados están
"en la misma onda" en cuanto a los temas que
se tratan aquí, los jóvenes recibirán
una enseñanza más coherente y constante.
Está bien. Y ahora, ¿qué
hago?
1. Tenga claros sus propios principios en lo que respecta
a la sexualidad. La comunicación resulta mejor
cuando uno está seguro de lo que piensa. Para
aclarar sus actitudes, piense en lo siguiente:
¿Qué piensa sobre el
hecho de que los jóvenes en edad escolar tengan
relaciones sexuales o se conviertan en padres y madres?
¿Quién es el/la responsable de fijar los
límites sexuales en una relación?
¿Tuvo usted relaciones sexuales en la adolescencia?
¿Qué piensa de esas experiencias ahora?
¿Pueden sus reflexiones ayudarle a tratar el
tema con sus hijos?
¿Es conveniente animar a los jóvenes para
que se abstengan de tener relaciones sexuales?
¿Qué opina del uso de anticonceptivos
en la adolescencia?
2. Trate el tema de la sexualidad
con sus hijos e hijas desde muy temprana edad. Hágalo
con frecuencia y hable de manera específica.
Los niños tienen muchas preguntas y dicen que
prefieren que las respuestas vengan de sus padres. Comience
un diálogo sincero, franco y respetuoso. Si no
sabe cómo empezar, podría hacer referencia
a situaciones que hayan visto en la televisión
o el cine. Díagales francamente lo que usted
opina y por qué. Si no está seguro de
algo, reconózcalo delante de ellos. Cuídese
de "echarles un sermón". Trate de conversar
con ellos.
La conversación tiene que ser
un diálogo. Pregúnteles qué piensan
y qué saben. Corrija las ideas equivocadas que
ellos puedan tener. Pregunte qué cosas les inquietan.
Descarte la idea de una plática
terminante sobre "las cosas de la vida" que
les aclare y explique todo de una vez por todas. Los
jóvenes, tanto las mujeres como los varones,
necesitan y desean orientación e información,
aunque a veces no parezcan estar interesados. Y no se
preocupe si lo que usted dijo no fue perfecto: siempre
tendrá la oportunidad de hablar nuevamente.
No se deje intimidar por su falta
de información técnica. Saber qué
piensan los padres es tan importante para el niño
como saber el funcionamiento de los órganos del
cuerpo. Hábleles sobre el amor y la sexualidad,
y sobre la diferencia entre los dos. Y hable también
de por qué los jóvenes encuentran interesante
la sexualidad. Si se limita a hablar del aspecto "negativo"
(el embarazo indeseado o las enfermedades), dejará
por fuera muchos otros temas que les interesan a los
jóvenes.
Según ellos mismos dicen, éste
es el tipo de preguntas que los jóvenes quieren
tratar:
¿Cómo puedo saber si
estoy enamorado/a? ¿Las relaciones sexuales me
acercarán más a mi novio o novia?
¿Cómo sabré cuándo
estoy listo/a para tener relaciones sexuales? ¿Debo
esperar hasta casarme?
¿Tendré más éxito entre
mis amistades si tengo relaciones sexuales? ¿Esas
relaciones me darán más madurez, o acceso
a más actividades de adultos?
¿Cómo le digo a mi novio que no quiero
tener relaciones sexuales sin perderlo ni herirlo?
¿Qué debo hacer cuando mi novia se pone
muy seductora conmigo?
;Cómo funcionan los anticonceptivos? ¿Son
algunos métodos mejores que otros? ¿Son
peligrosos?
¿Puedo quedar embarazada la primera vez?
Sea un padre o madre "accesible". Y exprese
sus principios. No tema decir cosas como las siguientes:
Creo que los jóvenes que todavía
están en la escuela no tienen edad para las relaciones
sexuales ... mucho menos considerando los riesgos que
existen hoy.
Si decides tener relaciones sexuales, protégete
siempre contra el embarazo y las enfermedades que se
transmiten a través de las relaciones sexuales.
Nuestra religión dice que la sexualidad debe
ser una expresión de amor dentro del matrimonio.
No es raro que de pronto te encuentres ante una gran
tentación sexual. Tienes que pensar cómo
vas a reaccionar. Ten listo un plan. ¿Vas a decir
"no"? ¿Vas a usar un anticonceptivo?
Es normal tener deseos sexuales y pensar en la sexualidad.
¡Eso le sucede a todo el mundo! Lo malo es quedar
embarazada o dejar embarazada a una adolescente.
Me preocupa que los jóvenes beban porque muchas
veces esto los lleva a tener relaciones sexuales sin
protegerse.
(A los varones) Tener un hijo no te convierte en hombre.
Más hombre es el que puede esperar y actuar con
sentido de responsabilidad.
(A las niñas) No tienes que entregarte a tu novio
para conservarlo. Si ese es el precio por mantener la
relación, búscate otro.
A propósito, las investigaciones
muestran claramente que el hecho de hablar con nuestros
hijos sobre temas sexuales no los empuja a tener relaciones.
Recordemos también que nuestra conducta tiene
que respaldar nuestras palabras. "Haz lo que digo
pero no lo que hago" es una actitud que lleva las
de perder. Los niños y adolescentes observan
atenta y constantemente a los adultos que los rodean.
3. Supervise y vigile a sus hijos
y adolescentes. Conversen en familia, guardándose
respeto, para fijar reglas, horarios y normas de conducta.
¿Quién se encarga de sus hijos durante
las horas en que usted no puede estar con ellos? ¿Están
fuera de peligro y dedicados a hacer algo útil?
¿Dónde están cuando salen con sus
amigos? ¿Hay adultos acompañándolos?
Supervisar a los hijos no significa que seamos tiranos.
Significa que somos buenos padres.
4. Conozca a los amigos de sus hijos
y a las familias de ellos. Los amigos influyen mucho.
Ayude a sus hijos a hacerse amigos de otros cuyas familias
tengan los mismos principios de su familia. Tal vez
usted pueda reunirse con los padres de los amigos. Trate
de ponerse de acuerdo con ellos para fijar reglas y
expectativas. Es más fácil, por ejemplo,
imponer una hora de llegada a casa cuando todos tienen
el mismo horario. Pero aténgase a sus convicciones
aunque otros padres de familia no las compartan. Reciba
amablemente en su casa a los amigos de sus hijos y converse
con ellos.
5. No fomente las salidas en pareja
frecuentes o constantes a edad muy temprana. Las actividades
en grupo son buenas para los jóvenes, pero las
salidas en pareja antes de los 16 años de edad
pueden causar problemas. Dígale a su hijo o hija
lo que usted opina de esto antes de que surja la situación.
Si usted se opone después, el joven puede pensar
que es simplemente porque a usted no le agrada esa persona
o esa invitación en particular.
6. Opóngase firmemente a que su hija salga con
un muchacho mucho mayor que ella, o que su hijo se ennovie
con una niña mucho menor. Las jóvenes
pueden sentirse halagadas por el interés que
manifiesta un muchacho mayor ... y aún más
si él tiene dinero y carro. Pero la desigualdad
de poder entre una niña joven y un muchacho u
hombre mayor, es demasiado grande, y ella puede encontrarse
en peligro, incluso de caer en relaciones sexuales indeseadas
y sin protección. Lo mejor es que no haya más
de dos o tres años de diferencia entre los dos.
7. Ayude a sus hijos e hijas adolescentes
a tener buenas opciones para el futuro. Esto reduce
mucho la probabilidad de que caigan en actividades sexuales,
embarazo o paternidad. Ayúdeles a fjar metas.
Hable con ellos sobre lo que se necesita para hacer
realidad sus planes. Dígales, por ejemplo, que
si desean ser maestros tendrán que completar
sus estudios para sacar su título y pasar los
exámenes. Enséñeles a aprovechar
su tiempo libre de maneras constructivas, por ejemplo
apartando tiempo para terminar sus tareas. Explique
cómo el embarazo frustraría los planes.
Por ejemplo, los gastos de guardería le impedirían
pagar una matrícula universitaria. Piense en
la posibilidad de que su hijo o hija haga algún
servicio comunitario. No sólo aprenderá
destrezas laborales sino que estará en contacto
con una amplia diversidad de adultos consagrados e interesados
en el bien de los demás.
8. Hágales saber a sus hijos
que usted valora mucho la educación. Fije expectativas
altas en cuanto a su escolaridad. Los fracasos escolares
suelen ser la primera señal de problemas que
pueden llevar a un embarazo. Manténgase muy enterado
de cómo van progresando sus hijos en la escuela,
y si las cosas no marchan bien, intervenga pronto. Revise
la libreta de calificaciones con ellos. Hable con sus
maestros, rectores, consejeros y entrenadores. Limite
las horas que su hijo o hija adolescente dedica a un
empleo (20 horas por semana debe ser el máximo).
Debe contar con suficiente tiempo y energía para
su trabajo escolar. Entérese de las tareas y
respalde al niño para que cumpla y las haga.
Préstese como voluntario/a en la escuela. Las
escuelas necesitan más participación de
los padres de familia y muchas se adaptan al horario
de ellos, si se les pide.
9. Sepa lo que sus hijos están
viendo, leyendo y escuchando. La televisión,
la radio, el cine, los videos musicales, las revistas,
la Internet ... en todos estos medios abundan los mensajes
dañinos. Presentan la sexualidad como algo sin
mayor sentido. Rara vez hablan de un embarazo imprevisto.
Generalmente muestran a personas en una relación
de intimidad sin estar casadas y ni siquiera comprometidos
la una a la otra. ¿Son estos los principios que
usted profesa? Si no lo son, dígaselo a sus hijos.
Si ciertos programas o películas le chocan, dígalo
y explique por qué. Estimule a sus hijos a que
piensen con sentido crítico. Pregúnteles
sobre los programas que miran y la música que
escuchan.
Usted siempre puede apagar el televisor,
cancelar suscripciones y vetar ciertas películas.
Probablemente no pueda controlar todo lo que sus hijos
ven y oyen, pero sí puede dar a conocer sus opiniones
y controlar lo que se ve y se oye en su casa.
10. Forje lazos fuertes y estrechos
con su hijo o hija desde muy temprana edad. Procure
que su relación sea una de tono cálido,
con disciplina firme y comunicación abundante.
Son esenciales la confianza y el respeto recíprocos.
No hay una manera única de forjar una relación,
pero lo siguiente puede servirle de orientación:
Expréseles amor y cariño
con frecuencia. Abrace a sus hijos y dígales
cuánto significan para usted. Elógielos
por sus logros específicos, pero recuerde que
el afecto se debe brindar gratuitamente, no sólo
porque el niño o niña tuvo éxito
en algo.
Preste mucha atención a lo que hacen y dicen
sus hijos.
Pase tiempo con sus hijos en actividades propias de
su edad y sus intereses. Las experiencias compartidas
van formando una "cuenta bancaria"de cariño
y confianza que será la base para la comunicación
futura.
Muéstreles interés y respaldo. Vaya a
sus partidos deportivos. Entérese de sus pasatiempos.
Muestre entusiasmo por sus éxitos, aunque sean
pequeños. Hágales preguntas que demuestran
su interés y su deseo de saber qué está
sucediendo en la vida de ellos.
Sea cortés y respetuoso. No se burle de ellos
ni los ridiculice. No compare a su hijo con otras personas
(p. ej., ¿por qué no puedes ser como tuhermana
mayor?). Hágales saber que espera cortesía
y respeto de ellos también.
Ayúdeles a desarrollar autoestima
enseñándoles a hacer algo bien.
Coman en familia con la mayor frecuencia
posible. Aproveche este tiempo para conversar, no para
confrontar.
Para terminar: Nunca es demasiado tarde para mejorar
la relación de padres e hijos. No subestime el
hecho de que todos los hijos, cualquiera que sea su
edad, necesitan la orientación, la aprobación
y el apoyo de sus padres.
La Campaña
Nacional para Prevenir e1 Embarazo en Adolescentes,
que se inicio en 1996, es una iniciativa imparcial y
sin fines de lucro, que se sostiene casi enteramente
condonaciones privadas La Campaña tiene por mision
prevenir los embarazos adolescentes mediante el respaldo
de principios y e1 estimulo de acciones que armonicen
con una adolescencia sin embarazo. El objetivo de la
Campaña consiste en reducir el índice
de embarazos adolescentes en una tercera parte entre
los años 1996 y 2005.
La estrategia de la Campaña
consta de cinco componentes principales: adoptar una
postura firme contra el embarazo en la adolescencia
y atraer voces nuevas y poderosas a esta problemática;
conseguir la ayuda de los medios de difusión;
apoyar y estimular la medidas tomadas a nivel estatal
y local; encabezar un diálogo a nivel nacional
acerca del papel que desempeñan la religión,
la cultura y los principios públicos en la labor
de forjar una base de consenso y asegurar que los esfuerzos
de todos se fundamenten en los datos más fidedignos
y las investigaciones más precisas con que se
cuente.
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Title: Diez consejos para los padres
de familia: Ustedes pueden ayudar a sus hijos e hijas
a evitar el embarazo en la adolescencia
Author: National Campaign to Prevent Teen Pregnancy
Publication Date: 1998
Publisher/Institutional Source: National Campaign to
Prevent Teen Pregnancy
Contact:
National Campaign to Prevent Teen Pregnancy
1776 Massachusetts Ave., NW, Suite 200
Washington, DC 20036
Phone: 202/478-8500
Fax: 202/478-8588
E-mail: campaign@teenpregnancy.org
URL: http://www.teenpregnancy.org/
Copyright/Permission:
Copyright del contenido a 1998 por la Campaña
Nacional Para Prevenir el Embarazo en Adolescentes Derechos
reservados.
NPIN Acquisition: N00709. September
2002.
Tomado de: http://npin.org/library/2002/n00709/n00709.htm
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