| San José,
Costa Rica 21-11- 2002
Resumen : El apremio corporal
o la cárcel para los progenitores que no paguen
las pensiones alimentarias de su prole, continuará
en este país, pese a la presión generada
en las últimas semanas a raíz del suicido
de un reconocido jugador de fútbol de primera
división, aparentemente por el agobio que le
generaba pagar por sus cuatro hijas e hijos. La legislación
sobre pensiones alimentarias para ex esposa o compañera,
hijas e hijos de este país centroamericano,
es una de las más avanzadas del continente,
de acuerdo con la abogada Eugenia Salazar del estatal
Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y la directora
de la Defensoría de la Mujer, Ligia Martín.
La ley establece que cuando el hombre –o la
mujer—que paga pensión alimentaria no
lo hace, puede ser privado de libertad y sólo
puede quedar libre hasta que cancele lo que debe. |
“Este es un
mecanismo que ha contribuido al cumplimiento de las
pensiones alimentarias y que está garantizado
en el artículo 7, inciso 7, de la Convención
Interamericana de Derechos de la Organización
de Estados Americanos (OES),” explicó
Salazar. La Ministra de la Condición de la
Mujer Esmeralda Britton, dejó claro que la
ley debe ser revisada y reforzada para agilizar los
trámites, pero el apremio corporal no se eliminará.
Un estudio reciente de más de 12,000 pensiones
alimentarias de un juzgado de esta capital, que arrojó
que el 80 por ciento de ellas rondaban entre los tres
dólares y los 160 dólares por familia,
donde puede haber dos o tres hijos e hijas. De acuerdo
con datos del Poder Judicial de Costa Rica, en el
año 2001 se presentaron un promedio de 1,688
demandas de pensión alimentaria al mes, lo
que representa un 15.7 por ciento anual. |